miércoles, 10 de junio de 2026

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En muchísimas ocasiones expresamos lo contrario de lo que pensamos y sentimos, y escondemos nuestros auténticos valores a la hora de tomar decisiones importantes en nuestras vidas. Algo así pudo haberle pasado al personaje de esta pequeña historia, la artista italiana Raffaella Carrá.

Hay que decir que gran parte de su éxito se debió, además de su talento y simpatía claro, al aprendizaje y manejo que hizo del idioma español, de esa forma pudo robarle el corazón no solo a España, también a la américa hispana donde fue muy querida. Sin embargo, pese a ser una mujer muy libre en lo que decía y hacía, contradictoriamente abrazó el comunismo como doctrina política, siendo esta una vertiente que no permite esas libertades de que ella hacía gala precisamente.

Aún así no se escondía para decirlo, siempre lo afirmó a la prensa. Por el contrario, los que se escondían eran comunistas, que por vivir donde vivían se vieron obligados a fingir que lo eran por miedo. Como en Cuba, sin ir más lejos. ¿Lo sabía Raffaella? por supuesto que sí. Pero así somos a veces, un mar de contradicciones. 

La diferencia estuvo en que fue una comunista que vivió en un país libre como Italia, donde nadie le molestó por serlo y que le permitió todo, hasta sus negocios inmobiliarios que le reportaron millones. Así cualquiera, como se suele decir. Luego, cuando en Italia se aburrieron de ella, se vino a España con un suculento contrato en Televisión Española en 1975. 

Todavía el caudillo Francisco Franco vivía aunque se encontraba en las ultimas, y pese a ello nadie de ese gobierno la molestó por serlo. Incluso, fue muy amiga de Lola Flores que de anti franquista tenía muy poco, más bien fue una propagandista del régimen como lo fue también la bellísima Carmen Sevilla. Tambien sentía una gran admiración por el futbolista Diego Armando Maradona, y le justificaba sus excesos sexuales diciendo esto... 

 "Es un sinvergüenza muy generoso, capaz de impulsos increíbles, a pesar de su vida peligrosa". 

Recordemos que en Cuba, no sé ahora, pero en aquellos años que "el Diez" estuvo "recuperándose" no sé de que, una relación con una menor de edad no constituía delito siempre y cuando fuera consentida. Pero ahí están esas vergonzosas fotos tomadas durante su estancia Cuba con menores de edad.

Pasaron los años y en 1993 la guarachera Celia Cruz, conociendo lo que la italiana representaba políticamente hablando, asistió a su programa en España, "Hola Raffaella", donde se lo pasó muy bien a juzgar por las imágenes y donde incluso cantaron a dúo "La Guantanamera". Por este plató pasó una parte de lo más destacado de la izquierda española, incluso el asturiano Santiago Carrillo quien fuera Secretario general de ese partido entre los años 1960 y 1982. 

Desconozco si Celia supo de la vinculación de ese señor con los fusilamientos que protagonizó la izquierda republicana en "Para Cuellos de Jarama", en Madrid, en los años que el invitado de Raffaella fue consejero de orden público, o que allí se fusiló a un artista como Pedro Muñoz Seca, casado con una Cubana, y considerado un genio del teatro humorístico que, instantes antes de que le fusilaran, tuvo los arrestos de burlarse de sus ejecutores: 

«Podéis quitarme mi hacienda, mi patria, mi fortuna e incluso —como estáis al hacer— mi vida, pero hay una cosa que no podéis quitarme: ¡el miedo que tengo ahora mismo!».

En cambio Celia fue cuidadosa de aceptar la invitación y de no tener en cuenta un tema político del que fue víctima inclusive, quizás por consideración a que le resultaría incómodo a su anfitriona, que con toda probabilidad no lo tenía pautado en su guion. Pudo ser también que estuviera convencida de que no a todos los comunistas les movía el mismo resentimiento y la envidia a los ricos. 

Que la italiana no pertenecía a esa escoria humana que se hace comunista porque cree merecer lo que no pudo; y que su complejo de superioridad moral le hace creer que son superiores a los que no comparten sus valores y postulados, y que incluso, su roja bondad le permita perpetrar genocidios. O como lo del "Patria o Muerte", o ya sabes lo que te toca. No, ese no fue su caso. Ella se convirtió en millonaria porque trabajó muchísimo, igual que trabajó Celia toda su vida, pero aun así las dos supieron esconder muy bien sus gustos y preferencias.

En fin, que lejos del actual feminismo radical estaba convencida que la sexualidad de una mujer no estaba reñida con su inteligencia, la diva falleció el 5 de julio de 2021 a los 78 años, siendo una comunista confesa pero también una gran millonaria. Como lo fueron también Picasso, Alberti o los Bardem, por poner unos ejemplos, y que en sus casos nunca tuvieron el valor de admitirlo.

Jorge García
Maldita Hemeroteca

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