La otra Celia
¿Sabía usted que una vez Celia Cruz también le cantó loasal dictador Fidel Castro?. Tranquilo, no se enfade, de cierta forma todos se las cantamos en algún momento de nuestras vidas.
Hablar de la guarachera cubana Celia Cruz implica cierta responsabilidad, entre otras cosas porque fue una artista que dejó de ser cubana para ser universal. Celia paseó la bandera Cubana por todo el mundo y pesa muchísimo, sobre todo cuando lo que escuchamos no es a lo que estamos acostumbrados. Celia murió de cáncer con 78 años el 16 de julio de 2003 y, a partir de esta muerte, y como suele suceder muchas veces, se dieron a conocer varias facetas de su vida bastante candentes y que, en muchos de los casos, no conocíamos.
Entre algunas de ellas se supo que la cantante estuvo diez años intentando definir su actitud política anti Fidelista ante el FBI, quien por entonces la investigaba por una supuesta ideología comunista y su militancia en el partido socialista popular en Cuba.
Incluso hubo cierto sector del exilio que llegó a señalarla como una espía, que en su labor intentaba "controlar los movimientos" de los sectores más activos dentro del anti castrismo en Estados Unidos. Esto lo demuestra un despacho publicado por "The Miami Herald" y fechado el 23 de septiembre de 2004, donde se afirmaba que documentos secretos del FBI indicaban las dificultades que tuvo para ser admitida en los Estados Unidos.
En 2004, sin ir más lejos, un reporte de la periodista Carol Rosenberg, que en la actualidad es sénior en The New York Times pero que durante mucho tiempo trabajó como reportera de asuntos militares en el Miami Herald, dio a conocer la aprobación del permiso del gobierno americano luego de que la guarachera hiciera "su cruzada particular" contra el régimen Castrista.
Sin embargo, agregó la periodista, Celia mantuvo en secreto esas sospechas que fueron encabezadas por mismísimo director de la institución, John Edgar Hoover, y que la cantante se llevó a la tumba. En ese reporte Rosemberg afirmó que desde 1952 varios procesos de visados le habían sido negados, y que no fue hasta 1965 que le llegó por fin. Desde entonces, Celia se mantuvo condenando al Castrismo y cooperando con las organizaciones en su contra.
En otro orden, ese reporte indicó también que existen otros 11 documentos desclasificados y recibidos de la división de inmigración del departamento de seguridad nacional, donde se describen los esfuerzos de la cantante por permanecer de forma permanente en los Estados Unidos, a partir de su salida en 1960 hacia la Ciudad de México con la orquesta "Sonora Matancera".
Su esposo, el trompetista Pedro Knigth, declaró "que nunca supo nada" de este proceso de admisión que atravesó Celia". Y a propósito de este señor. Eran tiempos en que la guarachera de Cuba dividía su vida artística entre estos dos países, mientras que ala par iba solicitando exenciones de visado para poder actuar en esos escenarios estadounidenses.
Como si no fuera poco.....
El cantante cubano Amaury Pérez Vidal llegó a afirmar en una entrevista en el periódico argentino "La Nación", que que la Reina de la salsa había sido invitada por un grupo de músicos e intelectuales cubanos cercanos a ella para visitar Cuba, pero que la presión que ejercieron los grupos en el exilio truncaron los planes. Según este artista que se ha mantenido apegado al régimen, Celia no iba a cantar, solo iría para darle un beso a su madre en la tumba donde se encuentra sepultada en el cementerio habanero Cristóbal Colón.
Que la guarachera llegó a mantener "esos contactos secretos", pero que luego "se dejó convencer". Recordemos que este nefasto personaje fue uno de los firmantes de la carta fusilamiento contra los tres jóvenes cubanos que, en el año 2003, intentaron secuestrar una lancha para escapar a los Estados Unidos, relación donde aparecen además los músicos Leo Brower, César Portillo de la Luz, Omara Portuondo, Silvio Rodriguez, Chucho Valdés o la difunta primera bailarina Alicia Alonso.
Maldita Hemeroteca

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